Cartagena brilla al sol…
pero bajo la cal, la ciudad recuerda.
Terror histórico y psicológico inspirado en las leyendas, la memoria enterrada y las sombras reales de Cartagena.
Patios que sudan, niños sin nombre y una ciudad que aprendió a cubrirlo todo de blanco.
En lo alto de la Popa, algo despierta.
No corre. No grita. Cuenta.
Torres torcidas, pozos sellados y una ciudad empujada desde adentro.